sábado, 23 de mayo de 2009

Ropa, ropa... y más ropa!


Holo! (dije que volvería pronto :D)

Disfruto como bruta de mi fin de semana largo. Antes de ayer iba a subir este post, pero pillé una película en el cable y me puse a verla con Lauti... resultó que era muy fome, era como una gore cercana al porno (mucha acción y poco argumento, y con acción me refiero a derramamiento de sangre, no había sexo xD), y que nos estábamos perdiendo otra peli muy buena en otro canal... y ayer estaba listo todo esto y nose porque no quería subir la foto... y como iba a subir el post sin foto!?... en fin...


Hoy me voy a referir a un tema que me resulta muy interesante y fascinante a la vez... y es que yo puedo ser toda una bruta amante del gore y del metal más extremo, pero aún así mi lado más femenino se abre paso dentro de mis conductas: me encanta la ropa!... me trastorna!... amo comprarme ropa!... me rajo viendo project runway!!... pareciera que mi closet va a estallar de lo lleno que está!!... ya lo dije! y que!? JAJAJAJAJA!!
Sí, esa es mi confesión. Pero tampoco es que me guste toooda la ropa, y obviamente mis preferencias están con el negro el 99% de las veces (igual tengo unos pantalones morados ;D), pero me encanta ver las colecciones de los diseñadores, lo nuevo que sale, soy una víctima cualquiera de los pitillos, y me agrada ver que las personas se atrevan con la ropa, sin dejar de lado el estilo ni la estética... o por lo menos lo primero, como en esta página que muestra a personas en las calles de Helsinki que tienen toda la onda
http://www.hel-looks.com. Lo que más me gusta de esta página, es que deja claro que todos los atuendos van bien con una chaqueta de cuero bien motoquera. Además da ideas bien prácticas para que uno las aplique.

Ojalá les guste la página :D


ZOMBIE

jueves, 21 de mayo de 2009

Holo!

No me aparecía por aquí hace mucho... la verdad es que ni los fines de semana me han dejado tiempo para subir nada de nada...

Pero ahora si puedo!

El último cuento que subí, vino a mi cabezota gracias a que un amigo (JP) me mostró a Zdzizlaw Beksinski, un artista polaco. Me mostró su página http://www.beksinski.pl (que igual está en los links), y viendo su galería de dibujos me acordé de un sueño recurrente que tengo y que inspiró al cuento que subí. Mención aparte amerita la música de fondo de la página, a cargo del músico (también polaco) Zbigniew Preisner (http://www.preisner.com ) y que no podría venirle mejor a las obras.


Bueno... eso por ahora... luego (muy luego) subiré algo más...


ZOMBIE

miércoles, 6 de mayo de 2009

Otro cuento :D

Muero.... de verdad, muero...
Pero antes de mi final, les dejo la primera parte de un cuento sin nombre...

Esa mañana me puse el vestido negro, los zapatos de charol, mi abrigo, y me hice unas trenzas. Tomé a perro –mi gato negro- y lo puse en su jaula.
El sol aún no salía, pero la ciudad siempre se veía alegre y colorida. Llegué al puerto de madera, donde una góndola negra me esperaba. El hombre que la conducía tenía el típico aspecto frío y severo de los que vienen de la isla, una gris capucha cubría su gris y arrugado rostro. Sus ojos negros y redondos no revelaban mucho. Los siete dedos de sus huesudas manos se enroscaron en un alargado remo y partimos.
Tenía un poco de miedo de volver a la isla, más que todo por la travesía en barco, que nunca era totalmente segura. Aún así me sentía ansiosa por volverla a ver, por la incertidumbre de cómo encontraría mi casa. Siempre me he sentido como una paria: no pertenezco a la isla, ni a su gente, pero lo mismo me ocurre con la ciudad. Pero el hogar es el hogar, y al mío no regresaba desde que desalojaron la isla, hace más o menos un año.
La tercera luna estaba alta en el cielo púrpura cuando entramos en la niebla. El negro mar se volvía más sereno, como si hubiese muerto. Algunas esponjosas nubes pasaban a nuestro lado, pareciendo silenciosos transeúntes. Perro dormía plácidamente, dejando su cola colgar por entre los barrotes de la jaula. Cada cierto tiempo pasábamos por el lado de rocas solitarias y escarpadas, sobre las cuales descansaban sirenas, mirándonos fijamente por entre sus coloridas y desgreñadas cabelleras. Las sirenas no cantan para los que van hacia la isla…
Sin aviso previo, la leve brisa que corría cesó de soplar. Ahora el mar casi parecía un espejo. Miré hacia mi derecha. Una alargada, oscura y chata canoa pasaba a unos metros de nuestra góndola. Sobre ésta, una figura humana, alta y estilizada, totalmente cubierta por una túnica negra de gorro puntiagudo. Se erguía quieta… muy quieta. En el extremo delantero de la embarcación, un enano de dos cabezas remaba afanosamente. Contemplé a este ser por algunos minutos. Cuando noté que su cabeza giraba en mi dirección aparté rápidamente la vista. La figura me miró durante un lapso de tiempo que no sabría decir cuánto duró. Palidecí, mi corazón palpitaba rápido, pero no era miedo lo que sentía. Cuando su canoa nos pasó me sentí algo triste, y la leve brisa regresó.
Ya divisaba la costa cuando un pez con cuernos asomó su cabeza fuera del agua y me dijo – ¡psst!... ¡psst!... ¿Tienes hora?- Busqué mi reloj. Lo había olvidado: -No, lo siento- respondí. El pez me miró algo afligido y dijo – Bueno, gracias…- y se hundió otra vez.
Llegamos a la costa. Me bajé con cuidado de no mojar mis pies y di unos pasos en la playa. La arena -una vez gris- era ahora de un tono rojizo y, hasta donde podía ver, todas las plantas habían desaparecido. La playa era pequeña, se extendía unos cuantos metros y terminaba con una abrupta subida rocosa que llevaba al resto de la isla. Tomé la jaula de Perro y miré al hombre de la góndola que me dijo –Usted vaya, yo espero-. En sus palabras había un inédito dejo de simpatía. Le sonreí y subí por el sendero que siempre usaba para volver de la costa. Al terminar la subida me encontré con el bosque: muchos árboles yacían caídos y habían muchos escombros en la tierra.
Me fui abriendo paso entre todo aquel caos polvoriento hacia el pueblo…

ZOMBIE