martes, 26 de febrero de 2013

The Sandman v/s Choronzon

¡Hola terrícolas!
Sigo posteando mientras intento no morir derretida con los calores infernales del verano. ¡Y no hay nada mejor que los cómics para abstraerse de este clima!
Desde que tengo memoria, este formato ha sido objeto de mi total devoción.
La primera vez que tuve uno entre las manos fue como a los 6 o 7 años, era un Batman (mi superhéroe favorito). Desde entonces siempre juntaba las moneditas que me daban mis papás para comprarme sus cómics, que en esa época costaban $650 (¡¡una ganga!!). Luego mi papá me presentó "Mampato", de mi querido Themo Lobos, que inmediatamente se transformó en mi ídolo indiscutible de las viñetas.  
Con el tiempo, me fui haciendo una pequeña colección. A pesar de mi amor por el formato, nunca me interesaron otros superhéroes más allá de Batman, aunque Spawn siempre capturó mi atención gracias a la soberbia técnica de Todd McFarlane, pero no le puse manos encima hasta que tuve un internet decente (2007, mejor tarde que nunca). 
Un poco después, el que entonces era un querido amigo, me regaló un disco que decía "The Sandman". Por falta de tiempo, y por mi cabeza de pollo, no comencé a leer sino hasta un año después... ¡Cómo me arrepentí de no haber empezado antes!
Simplemente se trataba del cómic que me cambiaría la vida, que reavivaría mi amor por las viñetas de una manera descomunal (Ha sido uno de los mejores y más hermosos regalos que me has dado... gracias infinitas).

Sucede que comencé a leer el primer arco argumental, "Preludios y Nocturnos", donde el autor, Neil Gaiman, narra la historia de cómo Sandman (o Sueño, o Morpheo), gobernante del mundo de los sueños (y uno de los siete eternos, hermanos que controlan siete aspectos inherentes a la condición humana), es atrapado y encadenado por Roderick Burgess, un hechicero que, en busca de detener a la Muerte, da por error con su hermano menor. 
Estando Sueño en cautiverio, nadie se hace cargo de su reino, y se produce un desbalance que afecta a personas en todo el mundo, en forma de la enfermedad del sueño.
Sólo después de 70 años, el pobre Morpheo logra escapar de su cautiverio, tomando cruda venganza contra quienes lo privaron de libertad, y luego debiendo recuperar las cosas que le fueron arrebatadas por sus captores. Es así como llegamos a la viñeta que motivó este post: Sandman llega al infierno en busca de su casco, que había llegado a las manos de un demonio llamado Choronzon. Es así que esta pérfida entidad, de siseante parloteo, desafía al señor de los sueños a un duelo por la posesión del yelmo:



-Choronzon: Soy un lobo terrible, acechador de presas, merodeador letal.
-Morpheo: Soy un cazador, montado a caballo, quien apuñala al lobo.
-Choronzon: Soy un tábano, que pica al caballo y derriba al cazador.
-Morpheo: Soy una araña de ocho patas, que se come al tábano.
-Choronzon: Soy una serpiente, devoradora de arañas y de dientes emponzoñados.
-Morpheo: Soy un buey, d epies pesados, que aplastan a la serpiente.
-Choronzon: Soy el ántrax, carnicero, bacteria, destructor de tierna vida.
-Morpheo: Soy un mundo, flotando en el espacio, albergando vida.
-Choronzon: Soy una supernova, completamente explosiva, cremadora de planetas.
-Morpheo: Soy el universo, que abarca a todas las cosas y a la vida.
-Choronzon: Soy la antítesis de la vida, la bestia del Juicio. Soy la oscuridad al final de todo. El final de iniversos, dioses, mundos... de todo... Sss. ¿Y qué sería usted entonces, Señor del Sueño?
-Morpheo: Soy la esperanza 

Así, tan simple, tan bello, tan elegante, Morpheo triunfa.
Pueden decirme exagerada, pero creo que esta escena marca un antes y un después en la historia de los cómics... también lo marca en mi relación con éstos... no hace falta sólo un buen dibujante para lograr una novela gráfica de calidad, también hace falta un buen escritor. Sin una buena historia los dibujos se quedan como dibujos, y las viñetas no se convierten en pequeñas ventanas hacia esa realidad sin límites que nos succiona cuando leemos un gran cómic.
Neil Gaiman tiene la llave que abre todas esas ventanitas. Podría decirse, de cierta forma, que este creador se ha convertido en su creación, porque sus letras dan origen a mundos que nuestros ojos sólo podrían ver estando cerrados.

Zombie

domingo, 27 de enero de 2013

Un vistazo a la dimensión de Hussar.

¡Hola terrícolas!

Hoy vuelvo con oootro post sobre arte, dedicado a un pintor muy especial para mí, cuyos trabajos han pasado a estar entre mis favoritos: Michael Hussar.
Él nació en California (EUA), en 1964, estudió en el Art Center College of Design, en Pasadena, y gracias a sus habilidades surrealistas con el óleo sobre tela, se ha convertido en uno de los artistas actuales más célebres entre quienes apreciamos este género. Además de exponer en muchos lugares entre EE.UU. y Europa, Hussar también se dedica a compartir sus conocimientos y técnicas, impartiendo clases.
Conocí sus trabajos a través de la Galería Last Rites de Paul Booth (fuente inagotable de fantástico arte surrealista sobre la que hice un post, que Ud. puede ver aquí).


¿Y qué hace que los cuadros de Mr. Hussar sean tan especiales? Bueno, para comenzar, debo decir que, de forma general, su trabajo es conspicuo por varias razones: Su técnica es muy distintiva, basta conocer un poco de su trabajo para reconocer el resto por los ojos, las sombras, las luces, que logran una especie de realismo algo perturbador dentro de las escenas poco cotidianas que se ven en sus cuadros; también está su paleta de colores, restringida pero adorable, siempre utiliza tonos de la gama de rojos, negro y blanco, rara vez utiliza otros colores, y si lo hace es en detalles menores. Pero probablemente lo más distintivo de su trabajo son los retratos, una galería de personajes grotescos salidos del infierno. Punto. No sabría describirlos de otra forma (de verdad, no es de floja, de hecho estoy inspirada).


Uno de los más famosos y notables (y creo que el único hecho en base a un personaje no ficticio) es el retrato de Hans Memling, un pintor alemán que vivió en el siglo XV en Holanda, y que se dedicó a pintar escenas bíblicas, lo que no es raro, porque era prácticamente lo único que se pintaba en esa época, pero que destacaban por ser medias locas. Nunca hubo un retrato o autoretrato del susodicho, así don M. Hussar lo pintó como se lo imaginó, basándose en sus pinturas y en la novela "The Master of Bruges" de Terence Morgan (2010) en la que Memling es el narrador ficticio. (Nota personal: leer). 
Entre sus otros retratos caricaturezcos, cercanos al estilo del de Hans Memling, se pueden encontrar al Dr. Mengele, un papa ficticio, una niña malcriada y payasos varios (para mi espanto). Aunque también pinta retratos más realistas, con una técnica menos cuidada, pero que de alguna forma logra una profundidad y relieve muy especiales, como ver a la gente a través de un vidrio algo irregular (son geniales).
Otra de sus pinturas, que es mi favorita, es "Morphine" (en la segunda imagen). Me encantan los colores, las formas, la desproporción, la capa que da esa impresión de movimiento asdasdassda me gusta :). Además de este, tiene muchos cuadros de escenas oníricas, con personajes extraños, en situaciones extrañas, en lugares infinitos... me gustaría mucho saber si él explica de alguna forma su arte.

Muchos artistas pueden lograr cosas hermosas a través de los medios que utilizan, se puede manejar la técnica con maestría y lograr trabajos hermosos a la vista, o muy apreciables desde el punto de vista de la composición o la estética, pero es realmente difícil encontrarse con un artista visual que transmita un mensaje con tanta fuerza: puede ser una crítica, una burla, una pequeña declaración de locura, un delirio o un tormento, pero queda claro que la mente juega el rol de mediadora entre el ojo y la mano. He visto algo así en algunos de los trabajos de H.R. Giger, Zdzislaw Beksinski, y (si bien no son muy de mi gusto) en los de grandes maestros como Picasso y Guayasamín. También creo que lo he visto en algunos trabajos de Michael Hussar. No soy una gran conocedora del arte (tampoco pretendo serlo, sólo comento sobre artistas que me gustan mucho), así que supongo que se me escapan mil buenos ejemplos, pero quería desarrollar esta idea (que, probablemente es una apreciación muy personal), porque es una de las cosas que más me gustan de las pinturas de M. Hussar.


En su página -Michaelhussar.com- se puede revisar buena parte de su obra hasta el 2009, dividida en etapas. En "Red Red Robin" están sus retratos más célebres, en "Alla prima" están aquellos de estilo más tosco (pero igualmente genial) que mencioné anteriormente. Además hay una sección de dibujos y de trabajos que ha expuesto en exhibiciones grupales. Además, la página es hermosa.

Y bueno, en esto del arte las apreciaciones son muy subjetivas, así que espero -le haya gustado o no este artista- haber contribuido a su conocimiento en arte, jajaja!

¡Saludos y nos leemos pronto! (¡ya tengo varios posts preparados!)

ZOMBIE

viernes, 25 de enero de 2013

Last Rites Gallery


¡Hola mundo! Después de más de un año vuelvo al blog... soy la peor... sólo quiero decir a mi favor que el 2012 fue un año excelente en muchas formas, y que espero que el 2013 sea igual de bueno, pero un poco menos atareado.

Ahora disfruto de un verano absolutamente relajado, así que... ¡A retomar el blog se ha dicho!



Hace mucho tiempo venía con la idea de dedicarle un post a la galería Last Rites: se trata de un pequeño boliche escondido en algún rincón de Nueva York, fundado y santificado (maldito, mejor dicho) por el maestro plasmador de imágenes blasfemas y oscuras en lienzos y pieles, me refiero a don Paul Booth, sin olvidar a la curadora -también artista, pero de pinceles- Genevive Zacconi.

Justo en la época en que concí el trabajo de este ilustre señor (2007-2008), él anunció la apertura de su galería. Siempre atenta a sus anuncios, me llevé una agradable sorpresa al ver que la integridad de los trabajos que se exhiben en cada exposición, son también subidos a la página web de la galería (presente desde el primer día en la sección “Sitios que no debe perderse” de este blog, sólo debe mirar a su izquierda). Desde entonces, me anoté en la “email list” y siempre me entero de las nuevas exhibiciones.
La galería Last Rites reúne a una cantidad considerable de artistas que se mueven casi exclusivamente dentro del género del surrealismo, con una marcada tendencia hacia el arte oscuro (a fin de cuentas, es la galería de Paul Booth, osea helou), aunque los estilos pueden llegar a ser bastante variopintos, al igual que las técnicas: aquí me quería detener para hacer mención honrosa a Vincent Castiglia, un artista (también del tatuaje) que pinta con su propia sangre, y que es dueño de una técnica que hace que sus cuadros se puedan valorar más allá de la anécdota acerca del medio que utiliza (Su cuadro "Resurrection" en la imagen). 




Las exposiciones van cambiando cada mes (o un poco más) y éstas pueden ser tanto de artistas en solitario como muestras grupales con temas específicos, como “Taboo”, “Dark Pop” y “Flesh to canvas” (ésta última compuesta exclusivamente por cuadros de artistas del tatuaje) que llevan ya varias ediciones, y la exposición colectiva anual “The 13th Hour” que vendría siendo la más emblemática de la galería y que destaca por incluir los trabajos (cuadros y esculturas) más oscuros y controversiales. Además esta es siempre en Octubre, cerca del 31...

Dato adicional: Si bien no sale en la página, me parece mucho haber leído o visto en algún lugar que en la galería hay una pequeña exposición permanente, que incluye esculturas de H.R. Giger (sólo imagínese mi cara de peluche japonés cuando supe esto).



Gracias a la galería virtual he conocido muchísimos artistas excelentes, varios se han convertido en mis favoritos: Michael Hussar, Chet Zar, Brian Viveros, Sarah Joncas, Fred Harper, William Hand, Shawn Barber, J.L. Robbins, por sólo mencionar unos pocos. De a poco iré haciendo posts sobre todos ellos. ¡Cabe mencionar también que la mayoría son bastante jóvenes!

Hay varios artistas que, me parece, harían un buen aporte a la galería (sobretodo a las exposiciones colectivas): me gustaría ver Sylvia Ji incluída en alguna versión de “Dark Pop”, o a Zdzislaw Beksinski (que en paz descanse, aquí en un post anterior) en “The 13th Hour”, eso sería bonito... También creo que si Peirano se animara a mandar uno de sus cuadros, tendría éxito (en otro post también me referiré a él).



La verdad es que si me dieran a elegir un destino de viaje, no sé si me inclinaría mucho por ir a los Estados Unidos, más que nada por miedo a recibir un balazo en alguna situación demasiado inverosímil, pero me encantaría visitar esta galería... algún día... después de ir a la ComicCon de San Diego... soñar no cuesta nada :)
Para algún interesado, en la pestaña "About" de la página de la galería está la dirección y horarios.

Besos grandes, nos leemos pronto!!!

ZOMBIE

P.D.: hola gatito!